viernes, 22 de agosto de 2008

Derogatoria de la 'Ley de la Selva'

Estoy sentada en mi casa viendo al pleno del congreso debatir acerca de la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y 1073.
La verdad es que me ha parecido que estamos todos presenciando una jungla de ideas, donde no hay lianas conductoras y muchos parlamentarios se han paseado por todas las ramas de todos los árboles sin llegar al grano, o al fruto. Muchos congresistas han hablado de historia, de teorías de migraciones de antaño (algunos como el parlamentario fujimorista quien dijo que venimos de los japoneses, Dios mio!!), de lo que significa la tierra para las comunidades nativas, pero muy pocos han hablado de lo que realmente importa: defender desde la legislación los derechos de los miles de nativos que componen estas comunidades, quienes han sido burlados y avasallados por la soberbia de aquellos que desde Palacio creen comprender sus necesidades, ideologías y costumbres.
Yo esperaba ver cómo es que se cuestionaban estos decretos desde la legislación y de manera muy puntual en cómo el Estado, sobre todo el Ejecutivo, debía de entender las necesidades y sensibilidades de estas comunidades.



Algo que sí me gustó es que se dijera algo que es muy real, que estos DL tienen nombre propio, muchos de esos nombres terminar en corp. o en sac.
Al final de la sesión se derogaron ambos decretos, el 1015 y el 1073, bienvenido este "error histórico" que aquellos que respetamos a la amazonía y a sus comunidades, con todo lo que implica, estamos dispuestos a asumir.

Para leer más acerca de este tema lean el blog Compromiso Forestal.

Algunos datos para tomar en cuenta:

Decreto legislativo 1015 sería inconstitucional

Pleno del Congreso aprueba dictamen que deroga decretos 1015 y 1073
El pleno del Congreso aprobó la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y 1073
El Pleno del Congreso derogó la 'Ley de la Selva'

Hay que poner especial atención en la "amenaza" que ha hecho el congresista Mauricio Mulder al decir que corresponde luego al Presidente de la República observar la derogatoria, de ser rechazada esta ley (la derogatoria) el congreso tendría que buscar otras formas para que sea efectiva.

viernes, 15 de agosto de 2008

A un año del terremoto

El año pasado, el terremoto y yo nos dimos cita en el micro en el cual me desplazaba rumbo a la universidad en plenas vacaciones. Ese día teníamos una reunión en la FEPUC, donde yo era secretaria de Defensa, e íbamos a debatir problemas internos de nuestra mesa directiva. Cuando llegué todos estábamos desesperados por llamar a nuestras casas. Nadie podía imaginar en ese momento lo que se estaba viviendo al Sur.


Los días que vinieron significaron un gran trabajo de coordinación, yo me quedaba en mi casa a vivir las réplicas constantes mientras miraba la televisión y enviaba mails a la FEPUC para reportar los lugares de donación, las cosas que se requerían en la zona, los hospitales a donde donar sangre, etc. El objetivo era que los estudiantes se enteraran por correo el lugar de donación más próximo a su casa. Joel Fernández, Burrito (grande amío!!), coordinaba con la REA y la DARS los envíos a Chincha, Pisco e Ica.
Pasó el tiempo y veía que muchos esfuerzos se concentraban en Ica, y en mi casa no dejábamos de hablar de nuestro hermanos de Huancavelica, el departamento más pobre del Perú, que también tenía zonas afectadas y su gente estaba durmiendo en las calles con el frío de la sierra posándose sobre ellos. Poca ayuda llegaba del Gobierno Central, el gobierno regional hacía lo que podía (dejando de lado las denuncias acerca de donaciones que desaparecieron), y los municipios no se daban abasto. Otros países mandaron y algunos lo hicieron de manera exclusiva a este departamento, pero aún así era muy poca. Así que empecé a coordinar con la REA y la DARS la posibilidad de hacer al menos un envío para Huancavelica, insignificante en comparación con la necesidad, pero que superó las expectativas cuando llegamos a la zona e hicimos el trasbordo de las donaciones.



Al regreso el escenario era terrible, madres de familia haciendo señas a los carros en la carretera para que les hicieran donaciones de comida para las ollas comunes. Recuerdo que tuve que hacer un esfuerzo enorme para que las lágrimas no se me cayeran de sentirme tan impotente, tan ridícula.



Un año ha pasado y el Sur se ha ido levantando. Gracias al Gobierno? Creo que más que nada gracias su gente y la ayuda de muchas personas que fueron constantes en su labor.
Hoy por esas cosas del destino mi nombre fue mencionado en El Comercio, es la nueva sección SIC, la verdad siento que no hice mucho, que pude haber hecho mucho más y eso me lleva a escribir esto. Quizás un poco la culpa de haber dejado que pasara el tiempo y no haber seguido ayudando, quizás me escude en que hice muchas más cosas luego en mi trabajo como secretaria de defensa, pero ese amarguito sigue allí.
Sigamos ayudando al Sur!